No te enamores de una viajera

Si tuviera que elegir una palabra que nos define a todas las mujeres que viajamos esa sería “pasión”. La pasión que nos mueve a ir de un sitio a otro, a descubrir otras vidas, otros lugares, la misma que aplicamos al amar o al sentirnos atraídas por alguien. No es fácil amarnos, entendernos o estar en nuestro nivel, quizás sea porque toda esa pasión que acarreamos es un remolino de emociones que no cualquiera está dispuesto a asumir, entender o corresponder.

Las mujeres que amamos viajar, leer y escribir somos bohemias por naturaleza, pasionales y con un toque romántico. Siempre preferiremos ver contigo un amanecer en una playa, cogerte de la mano y recorrer juntos una ciudad, un pueblo o una pequeña parte de mundo que tenga un encanto especial, llevar bocatas en la mochila y comerlos a tu lado viendo un precioso paisaje en la cima de una montaña, a una clásica cita en un restaurante de etiqueta.

¿Estás dispuesto a vivir así?

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No está bien que te enamores o enredes tu vida con una mujer que ame leer, escribir, viajar o cantar (así lo haga mal), porque al final todas ellas aman, aman con esa libertad que brota en su alma y las hace creer que tú estás en capacidad de corresponder con sinceridad a ese torrente de emociones.

No te enamores de una mujer que adore viajar, porque querrás que un día se quede contigo en un solo lugar y debes comprender que para ella el planeta es pequeño, querrá camuflarse en una cultura ajena a la de ella, navegar algún mar prohibido e intentará decirte palabras de amor en idiomas que le son desconocidos, odiará que un día le digas que debe escoger un sitio para vivir, porque sabrá que eso significa que debe detenerse en un solo punto y eso aniquilará sus ilusiones.

No importa cuántas veces la hayan defraudado en el amor porque seguirá creyendo que viajando es que dará con alguien que la sepa comprender y no la quiera someter, por eso se enamora tan deprisa, por eso se permite embriagarse con nuevos rostros que le hablen de poesía y la conduzcan por nuevas rutas, porque ella necesita dejar su corazón en las letras que escribe, describir los aromas y los lugares que visita.

Si estás con una mujer nómada por naturaleza debes reconocer que amas cómo te cuenta sobre esos sitios escondidos en los lugares que ella visita y sabrás que te quiere si en algún momento menciona que le habría gustado mucho ver aquellos lugares contigo, pero no lo dirá directamente, porque prefiere ponerle literatura a su vida y construye cada párrafo con sumo cuidado, por eso te dirá algo así como: “te habría encantado tomar café en aquel lugar, imagínate sentado en el mismo sitio que inspiró a tantos artistas años atrás”.

Sin importar qué ocurra no te enamores de una mujer que viaje o escriba, porque si por error un día tú la necesitas, ella irá corriendo a tu lado y te pedirá que recorras el mundo que a ella tanto fascina, ¿estás dispuesto a ir así por la vida?. Ella llevará un ritmo que tú creerás es fruto de su locura contenida, pero te aseguro que ella te amará sin medidas, porque sabe que es la libertad de ambos lo que prima, ella no te encadenará a promesas futuras, porque una mujer que viaja y escribe conoce lo efímera que es la vida.

Y por último debo decirte que nunca prometas a esa mujer amor en la lejanía, porque tan pronto como sepa que has traicionado su corazón te dejará para viajar de nuevo, tan lejos como sus pies y alas se lo permitan, no te dirá palabras, porque todas las habrá dejado escritas.

BeFunky Collage

Fotografías tomadas en Madrid, Palacio Real y Plaza Mayor.

“Me comprometo a vivir con intensidad y regocijo, a no dejarme vencer por los abismos del amor, ni por el miedo que de éste me caiga encima, ni por el olvido, ni siquiera por el tormento de una pasión contrariada. Me comprometo a recordar, a conocer mis yerros, a bendecir mis arrebatos. Me comprometo a perdonar los abandonos, a no desdeñar nada de todo lo que me conmueva, me deslumbre, me quebrante, me alegre. Larga vida prometo, larga paciencia, historias largas. Y nada abreviaré que deba sucederme, ni la pena ni el éxtasis, para que cuando sea vieja tenga como deleite la detallada historia de mis días”.
Angeles Mastretta

 

No te olvides que … ¡Quién bien te quiere, te hará viajar!

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2 comments on “No te enamores de una viajera
  1. Desde el mismo momento en que leí tus primeros comentarios pude comprender que la profundidad y el alcance de tus pensamientos convierten un relato en la apasionada exposición de una filosofía de vida que impregna lo que tocas. Tus dos últimas entradas son una muestra de lo que puedes expresar sin hablar de lugares concretos sino de ti misma. Quizá deberías explorar esta vía y no sólo ceñirte a un blog viajero ¿lo has pensado?

    No puedo evitar seguirte. Me identifico contigo en muchos aspectos………y me encanta Neruda.

    Saludos!!!

    1. Creo que por eso incluí la parte de Misceláneas en mi blog Luis, para poder expresar mi parte más íntima acerca de algunos temas que si te fijas también muchos tienen relación con viajar. Yo soy de las que piensan que las personas que amamos viajar tenemos unas características comunes y en el fondo todo lo que hay alrededor de nuestros gustos, aficiones y vivencias tienen cono eje central, los viajes.
      Un abrazo enorme… Neruda es maravilloso, la vida sin él y sin Benedetti no sería la misma.

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